Consentimiento sexual

Consentimiento. Un término olvidado, no enseñado. La base de cualquier relación interpersonal y el inicio de cualquier violación y abuso a los derechos. ¿Acaso es tan facil como decir "no"? El concepto de consentimiento parece algo muy obvio pero la realidad es que nadie sabe exactamente lo que implica. Incluso las mujeres tardamos años en comprender lo que dar tu consentimiento abarca y lo aprendemos a la mala, después de años de experiencia.

El artículo de hoy tiene como objetivo hablar un poco sobre el consentimiento, definiendo el alcance de esta poderosa palabra así como la falta de consciencia que existe sobre ella en la educación y recomendaciones sobre cómo promoverla. Continúa leyendo para saber más:

Comencemos por definir, ¿qué es el consentimiento?

El consentimiento es cuando una persona permite o acepta algo de otra. Tiene que ser siempre libre por ambas partes, sin presión, sin chantajes y totalmente consciente. En términos de este artículo se refiere en específico al consentimiento sexual y derivados, pero la base, que tiene que haber expresamente una aceptación, es la misma para cualquier tipo.

¿Suena fácil, no? El problema está en que, a pesar de ser una problemática fuertemente ligada a la sexualidad, dentro de la educación sexual en las escuelas nadie menciona ni le da importancia al consentimiento. Entonces es ahí donde comienzan los problemas de los niños no sabiendo respetar.

Porque a los niños los educan con la mentalidad de que si les gusta alguien, tienen que conquistarla. Y la cultura de la conquista masculina implica el querer tomar algo sin permiso. Los hacen sentir que tienen el derecho de insistir para tomar las cosas y poder recibir. Que si reciben un no, tienen que seguir intentándolo hasta obtener el sí.

Por otro lado, a las niñas y mujeres les enseñan a que tienen que dejarse conquistar, y una vez que te conquistan, darlo todo cuando en realidad todo tiene que ser un acuerdo mutuo. Desde que vemos series, telenovelas, películas, podemos observar este tipo de comportamientos, donde hay demasiada presión social sobre las mujeres para actuar de cierta manera y no decir que no, sólo callar hasta que insistan y las convenzan.

Sin embargo, esta mentalidad es totalmente errónea. Si tú tienes que convencer a alguien para que te diga que sí, eso en realidad es que no. Insistir significa que ya hay un no desde el inicio.

El consentimiento es el primer paso a asegurar antes de proceder con un acto que implica a otra parte. Un acto sin consentimiento es considerado abuso, violación:

La falta de consentimiento es un acto silencioso de abuso que está totalmente normalizado. Es tiempo de que el consentimiento se vuelva un requisito indispensable, del cual todos esten conscientes y conozcan.

Entonces, ¿Cómo promover una cultura del consentimiento?

La clave de siempre: la educación. Es por eso que algunos puntos que deberían ser enseñados en todo el mundo independientemente de la edad son:

1.- Enseñar a aceptar el no.- Si preguntas si la otra persona quiere lo mismo que tú y ésta responde que no, hay que aceptar su respuesta. No hay que hacer deducciones ni asumir que sabemos lo que está pensando la otra persona.

2.- Enseñar a decir que no.- Una persona que no conoce el no, no lo puede decir. Debemos inculcar que no está mal el no querer algo, y que el ser claros y expresar directamente las cosas nos ahorramos problemas más adelante.

3.- Entender el lenguaje corporal.- El lenguaje corporal puede decir más que mil palabras. Si estás haciendo algo y la otra parte no lo acepta, es cuestión de prestar atención para darte cuenta.

Algunas formas de detectar este tipo de situaciones donde no hay consentimiento:

  • Si la persona esta rígida, dura, o tiene una mirada seria, de disgusto.
  • Si la otra persona no muestra interés, o aplaza las cosas.
  • Si no te dan un sí explícito.

Tan simple como el ceviche:

3.- Eliminar la presión social y los juicios.- Si siendo hombre una mujer te rechaza, no tienes por qué estar hablando mal de ella cuando fue clara con lo que no quería. Si escuchas que una mujer no “se deja”, no tiene por qué ser catalogada con apodos, está en su derecho de hacer o no lo que quiera. Si una mujer deja en claro que no está interesada, no insistas donde no te quieren. Muchas veces nos dejamos influenciar por opiniones externas con tal de encajar, es hora de dejar eso atrás.

4.- NO esperar a que una persona sola se dé cuenta y cambie.- Muchas veces las acciones son producto de la construcción social. Las cosas que se aprenden se pueden desaprender, entonces mejor enseñar diferente. Mejor enseñar a desarrollar habilidades de comunicación, calcular riesgos y asumir responsabilidades en la toma de decisiones.

Y recordar que no sólo tenemos que aprender para nuestras propias experiencias, sino que es vital aprender a detectar cuando presenciamos una situación de este tipo a nuestro alrededor. Porque este problema ocurre en todos lados: en las escuelas, en las empresas, en la calle, en los hogares.

Es necesario tomar medidas para prevenir, erradicar y sancionar la violencia que vivimos a diario. Esperemos llegar al día donde ninguna mujer sufra de violencia ni abuso, donde ya no existan chistes despectivos hacia las mujeres, donde no sean juzgadas por cómo se visten.

¿Qué opinas al respecto? ¿Qué medidas consideras que deberían implementarse? Recuerda seguirnos para seguir al pendiente de los artículos que tendremos esta semana por el día de la mujer.


Referencias

Niñas bien podcast

Jessica Fernandez - Activista