La lucha debe continuar: Día Internacional de la Mujer

Se acerca el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, y más que un día para celebrar, es una fecha para reflexionar y luchar. Temas como violencia de género, desigualdad laboral, inseguridad y falta de oportunidades son los que enfrentan las mujeres en todo el mundo de manera constante.

Es por eso que esta semana en Calza Fino decidimos dedicársela a la mujer, porque hay muchísimo de qué hablar y qué cambiar como sociedad. Así que esperamos nos puedas acompañar en los distintos artículos que tendremos para ti, así como te invitamos a dar tu opinión al respecto.

El día de hoy, hablaremos un poco sobre el contexto actual de la mujer: cómo comienza esta lucha por mejores condiciones de vida y a qué problemas nos enfrentamos en la modernidad. Esto servirá como base para que puedas tener una idea clara de lo que está pasando. Continúa leyendo para saber más:

Los inicios

El Día Internacional de la Mujer fue institucionalizado por la ONU en 1975, hace más de 40 años. El objetivo principal de su conmemoración es la búsqueda de igualdad y la no discriminación a la mujer, sin embargo, todo inició como una lucha que hoy en día continúa…

El 8 de marzo de 1912, durante la revolución industrial, muchas mujeres con el lema “Pan y Rosas” salieron a protestar a las calles de Nueva York por la precarización laboral, para exigir un recorte de jornadas y el cese de la explotación infantil. Este fue sólo una de varias protestas.

Te dejamos este pequeño video para que puedas entender mejor cómo fueron evolucionando los sucesos:

En general, las exigencias de estas protestas abarcaban el derecho al voto femenino, mejores condiciones de trabajo, oportunidad de ocupar cargos públicos y realizar estudios y la no discriminación.

La lucha actual

Vivimos en tiempos modernos, y gracias a la lucha de nuestras antepasadas, las mujeres hemos podido aspirar a mejores condiciones de vida. Ya tenemos voz y voto en decisiones electorales y podemos estudiar y trabajar. Pero, ¿qué pasa con la parte de discriminación y desigualdad?

Resumido en una sola palabra: continúa.

¿Por qué seguir luchando?

Aquí hay algunas razones:

  • Un informe de ONU mujeres, muestra que hay 4,4 millones más de mujeres que viven en la extrema pobreza en comparación con los hombres. Gran parte de esta desigualdad se explica debido a la carga desproporcionada del trabajo doméstico no remunerado que enfrentan las mujeres.
  • Alrededor de un tercio de las mujeres en todo el mundo han sufrido violencia física y / o sexual por parte de sus parejas; y 49 países carecen totalmente de leyes que protejan a las mujeres de la violencia en el hogar.
  • La brecha salarial de género a nivel mundial es del 23 %. La tasa de actividad de las mujeres es del 63 %, mientras que la de los hombres es del 94 %.
  • Las mujeres ocupaban solo el 28% de los puestos gerenciales a nivel mundial en 2019, casi la misma proporción que en 1995, y solo el 18% de las empresas encuestadas tenían una directora ejecutiva en 2020.

Estadísticas impactantes. Y lo peor, todo está relacionado.

Porque la situación en la que naces, el país donde vives, la cultura que te rodea, influyen negativamente haciendo que sea aún más difícil salir de una situación no favorable.

Todo es una cadena:

Una niña que  es forzada a casarse a una edad temprana, por ejemplo, tiene más probabilidades de abandonar la escuela, dar a luz demasiado joven y sufrir violencia doméstica. Una mujer que no conoce lo que es la libertad, jamás hará el esfuerzo de buscarla. Una mujer que crece con la mentalidad de que está hecha para cuidar y complacer, jamás se cuestionará. Una mujer que cree que recibir golpes es lo normal, se aguanta hasta el final.

Lo importante

Incluso en los países en los que existen leyes para combatir problemas de este tipo, éstas no siempre se ajustan a las normas y recomendaciones internacionales, o se aplican y hacen cumplir. Nuestra realidad idealizada en realidad es injusta, y se ha intentado de todo: protestas, marchas pacíficas, conferencias, reformas, etc. que hasta ahora no han funcionado.

Los actos de machismo y discriminación a la mujer son normalizados en la sociedad. Las mujeres valientes que se atreven a alzar la voz corren el riesgo de ser juzgadas, aisladas y violentadas. La mayoría de las veces, las denuncias a las autoridades competentes no son validadas por falta de información y testigos. Las protestas pacíficas terminan en escenas de fuerza ejercidas por la autoridad.

Y estos son solo casos a un nivel muy superficial que representan un 1% de lo que en realidad está pasando. Pero existen problemas más graves. Es por eso que la empatía y la solidaridad son esenciales para el movimiento de cambio.

Lo importante es recordar que la lucha no acaba hasta que ninguna mujer viva en su día a día los problemas antes mencionados. Y nunca olvides: el cambio está en tus manos, en ti está dar el 100% y hacer todo lo posible.

La lucha continúa, y no nos detendremos hasta ganarla. Cada día somos más y nuestra fuerza sólo incrementa.

¿Qué medidas crees que deberíamos implementar como sociedad para fomentar el cambio y la igualdad de género? Te invitamos a seguirnos y estar pendiente del contenido que estaremos publicando esta semana, donde se tratarán más a fondo varias de las problemáticas mencionadas en este blog.

Referencias

Noticias ONU